Comamonos a besos, hasta desgastarnos el uno al otro.

martes, 6 de febrero de 2018

—Te amo. —le dijo el Principito a la rosa.
—Te quiero demasiado. —le respondió ella.
Inmediatamente le contestó el Principito:
—No es lo mismo, querer significa tomar como una pertenencia a los demás o a algo en particular. Es encontrar en los otros lo que llenaría mis expectativas de compañía y sentimiento de afecto. Si la otra persona no me da esperanza, sufro. Debemos entender que cada uno de nosotros es un Universo. En cambio si amo a alguien, no tengo expectativas ni espero algo a cambio.
Y siguió diciendo:
—Amar es desear lo mejor el uno al otro, incluso si esta persona tiene motivaciones muy diferentes a las mías. El amor es para permitir que el otro sea feliz, aun cuando su camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace para darse y tiene que ser completamente desde el corazón.
Sólo podemos amar lo que sabemos, porque el amor significa saltar en el vacío, y es un acto en donde nos entregamos por completo con nuestra vida y el alma. Y nada puede compensar un alma entregada.
El amor es saber que no cambiará por ninguna razón lo que siento, ni el tiempo, las dificultades o mis propios tormentos pueden afectarlo.
Dar amor no agota el amor, muy al contrario, esto lo expande y aumenta ya que esa es su naturaleza. La única manera de devolver el amor, es abrir el corazón y dejarse amar.
—Ya entendí. —le respondió la rosa.
—El amor no se puede entender, se debe vivir. —dijo el principito.
EL PRINCIPITO


Todos buscamos la felicidad, sin darnos cuenta de que la felicidad no es infinita. Nadie es feliz todo el tiempo, y eso es lo bonito de la vida. Daros cuenta de que si fueramos felices las veinticuatro horas dia tras dias, perderiamos las emociones más bonitas que siente el ser humano. Dejariamos de llorar de risa, dejariamos de llorar de emoción, recibiríamos muchos menos abrazos de esos que te dicen “tranquilo, yo estoy aqui”, nos acostumbraríamos a ese hormigueo en el estómago cada vez que ves a la persona a la que amas, disfrutariamos mucho menos de cada momento con nuestra familia, y de las cenas con los amigos. Asique tenemos suerte de que la felicidad sea efímera, porque así cada segundo que sintamos felicidad, lo viviremos con la máxima intensidad.